LA NECESIDAD DE LA CRÓNICA TEATRAL

Para superar la tradición oral y seguir elaborando documentos que contribuyan, finalmente, a la historia escrita de los quehaceres teatrales en el Perú es necesario, no sólo, recuperar la Crónica teatral, sino también hacer que rebase las funciones de la simple nota de prensa. Esa es una tarea permanente que asumimos como revista teatral. En esa medida, ofrecemos el dictado de Cursos de Crónica teatral en los niveles básico e intermedio para que esta práctica de escritura de alguna manera se generalice, así como también ofrecemos el servicio de crónica con comentario crítico en la que estamos abocados desde hace una década. Los interesados pueden escribir al correo: elzaori@yahoo.com



Los Editores

Enero del 2012




Adenda del 2023, de parte de Alfonso Balbuena y Mathías Linker, Editores adjuntos: A la revista también le interesa la producción y circulación de conocimiento teatrológico, propio y/o ajeno.

domingo, 20 de enero de 2013

XVII ETPA - Huancayo 2012

COMENTARIOS DE LOS ESPECTÁCULOS



Nota de los Editores.- Ya en Lima hemos redactado una adenda [Borrador 2] que incluye los espectáculos “Conflicto” de Antares (Ayacucho), “Esencia” de Chaupimayo (Huancavelica), “La nave de la memoria” de Cuatrotablas (Lima) y la demostración de la danza de Bali de la actriz colombiana Luz Marina Rojas [desde ahora, LMR]; adenda que también tendremos que entender como provisional y pasible de sufrir enmiendas, ya que esos cuatro espectáculos ―por el hecho de presentarse el domingo 18 y el lunes 19 por la noche― no pudieron ser objeto de comentario público posterior: aquellas últimas horas de la noche del lunes 19 sirvieron para que regresaran a Lima los Cuatrotablas y los últimos integrantes de las agrupaciones que se quedaron por la ceremonia de clausura.



BORRADOR 2

A
sí, siguiendo con el esquema general del análisis, síntesis y sistematización de los cuatro primeros espectáculos decimos que mientras que la plantilla espacial del espectáculo “Conflicto” [31’ de duración, Cf. 7f2] está preparada para una “sala a la italiana”, los espectáculos “Esencia” [24’ de duración, Cf. Anexo 7g], “La nave de la memoria” [no logramos tomar el tiempo total aunque el espectáculo concluyó a las 08.02 pm., Cf. Anexo 7h2] y la demostración de la danza balinesa [cerca de 10’ de duración, Cf. Anexo 7i] son ―en cambio― espectáculos (híbridos) que podrían funcionar mejor en un espacio circular o en su defecto en un espacio semi-circular, pero que llegaron a funcionar ―a pesar de todo― en el espacio frontal del auditorio de la municipalidad provincial de Huancayo, las noches del domingo 18 y lunes 19, respectivamente.


UNO
Comentemos algo ―antes― de ese carácter híbrido que los hace viables ―al parecer― en “todo terreno”. En ese sentido, puntualizamos los siguientes señalamientos, con cargo a desarrollarlos en la crónica aparte:
0) los dos primeros espectáculos [“Conflicto” y “Esencia”] están atravesados por ese “aire” dramático y mortal de las zonas de emergencia de Ayacucho y Huancavelica, dos ciudades de los andes sur-orientales del Perú que fueron sendos escenarios de la guerra de los años ‘80s, aunque ambas propuestas técnico-estéticas impliquen características no de un “teatro mortal” y de un “teatro tosco” como tal vez sería ―prejuicioso― suponer, sino más bien de un “teatro sagrado” y de un “teatro inmediato”[31] [ya veremos luego si estas cuatro nociones son las más apropiadas o no para estos cuatro espectáculos]; mientras que en el caso del tercer espectáculo [“La nave de la memoria”] reconocemos ese “aire” trágico y delirante de un grupo histórico de Lima que acaba de cumplir 41 años regresando precisamente a algunas de las preguntas puntuales de sus orígenes: “oye”, ¿“tú país está feliz”? y ¿“el sol (sigue estando) bajo las patas de los caballos” (en esta) “ópera de dos centavos” (que es el Perú)?[32]; y en el caso del cuarto espectáculo [la demostración de la danza balinesa] reconocemos ese “aire” sagrado y de tradicionalismo oriental en donde al decir de Peter Brook “lo invisible” se hace “visible”[33];

1) en la medida que el espectáculo “Conflicto” de Antares (Ayacucho) apela al uso, entre otros tantos recursos, de las “sombras chinescas” y de un “teatro de atmósferas” es ―en última instancia― un espectáculo de sala en general y un espectáculo de laboratorio teatral[34] en particular [“sombras chinescas” que empleadas en cualquier otro espacio no-frontal dejarían de sorprender[35] y de significar en la dimensión en que lo hacen, y, “atmósferas psicológicas” que se constituyen ―de manera psicofísica― en una estética, no sólo finalmente dominante, sino también en una estética propia de los “laboratorios teatrales” (ochenteros)]; en cambio, el espectáculo “Esencia” de Chaupimayo (Huancavelica), por el hecho de haber sido estructurado a partir de imágenes reales y simbólicas, de ritmos andinos mestizos y de emplear tres actrices y un actor descalzos que ataviados indistintamente con mallas color negro, rojo, celestes y blanco que luego son reemplazados por vestuarios tradicionales en donde esos colores son fundamentales, se constituye, finalmente, en un espectáculo híbrido, es decir, en un espectáculo básicamente de calle, pero también básicamente de sala, en donde cuatro actores accionan, finalmente, en planos distintos de las seis direcciones básicas[36] empleando dos recursos expresivos que llamaron poderosamente nuestra atención: por un lado, la presencia de una simetría cartesiana devenida en el significante de una serie de significados múltiples [por ejemplo, los cuatro puntos cardinales, las cuatro estaciones del año, los cuatro “hermanos Ayar”, el movimiento circular del tiempo mítico, las cuatro “paredes” del escenario de sala…], y, por otro lado, la presencia de cierto “teatro conceptual”[37] devenido en referente y propiciador de una fábula que por nuestras raíces marítimas no terminamos de entender del todo]. Así mismo, en el caso de “La nave de la memoria” reconocemos: el uso de la palabra [por (largos) momentos, narrativa, desmedida y alucinada, por ejemplo, en “Pedro de Candía” interpretado por Manuel Luna], el uso del canto andino [por ejemplo, a través de la maravillosa voz de Flor Castillo], el uso de la codificación gestual [más en Miguel Gutti que en Edith Palomino, los actores más jóvenes], el uso de la proxemia en los (continuos/discontinuos) rompimientos/avenencias de los espacios, de los tiempos y de los personajes que potencian, no sólo el carácter proteico del espacio ―al decir de Eduardo Valentín de Barricada―, sino que también implican una serie de metamensajes [por ejemplo, el apolíneo: ¡el Perú (andino) no es el mundo de los griegos!, como se dice durante la representación; el dionisiaco: ¡la conquista y el mestizaje como dos empresas de lujurias, pillajes y muertes!, como se demuestra durante la representación; el legado cuatrotablesco: ¡por sobre todo, esa vocación por hacer aquella dramaturgia (literaria o no) que nos hable del Perú de “antes” y del Perú de “ahora”, es decir, mantener a flote la “nave” de la memoria (histórica)!]. Con la salvedad de que en todo momento siempre se está en el tiempo (ficcional) de la representación. Y, por último, en el caso de la demostración de la danza balinesa, la actriz LMR apela a una sofisticada red de tensiones e intensidades de acciones codificadas que en la segunda repetición se hicieron notar y sentir.

Notas


[31] Las nociones de “teatro sagrado” y de “teatro inmediato” corresponden a las ideas de Peter Brook en “El espacio vacío” [The empty space, 1968 para la versión inglesa, 1973 para la versión española de Ediciones Península]. Las otras dos nociones son: “teatro mortal” y “teatro tosco”.

[32] Los que conocen la historiografía de los espectáculos de Cuatrotablas podrán reconocer “Oye” (estrenado en 1972), “Tu país está feliz” (1971), “El sol bajo las patas de los caballos” (1974) y “La Opera de dos centavos” (1981). Obras realizadas con la generación de mayor trascendencia y eficiencia escénica, al decir de este silencioso testigo de cierta historia teatral limeña.

[33] Es interesante cómo esos últimos cuatro espectáculos podrían ser asociados a determinadas ideas consignadas por Peter Brook. En todo caso, con respecto a la demostración de la danza balinesa eso “invisible” que se hace “visible” del ―llamado por Brook― “teatro sagrado” serían los principios técnicos opuestos [por ejemplo, kras (fuerte) y manis (suave)], pues, al decir de Barba, “La danza de las oposiciones se baila en el cuerpo antes que con el cuerpo” [Cf. Barba y Savarese, 1988. Anatomía del actor, Editorial Gaceta, México, p. 22].

[34] Por ahora diremos que “Conflicto” es un espectáculo que ―de alguna manera― hereda parte de ese “laboratorio teatral” de los años ‘80s del siglo XX. En todo caso, las conexiones son evidentes, más allá de que los actores así lo asuman o simplemente lo rechacen totalmente.

[35] No es gratuito que el espacio frontal o “sala a la italiana” implique el uso de la “cámara negra” que es tal por las posibilidades de sorpresa y de “magia” que, por ejemplo, Brecht en su época recusaba porque enmascaraba un metamensaje que a él interesaba enviar de manera clara e inequívoca: el espectáculo como expresión del trabajo de la dupla director/ actores y de los técnicos del escenario.

[36] Las seis direcciones básicas conformadas por tres pares: adelante/atrás, derecha/izquierda y arriba/abajo son finalmente, direcciones cartesianas.

[37] Obviamente cuando decimos “teatro conceptual” nos estamos remitiendo a las formas que el simbolismo en el teatro ya ha plasmado históricamente. Sin embargo, sospechamos que en “Esencia” ese simbolismo (pre-moderno) pretende apoyarse, no sólo en las tradiciones mágico-religiosas andinas, sino incluso salirse del ámbito de “lo (propiamente) teatral” [¿en tanto técnica circense?]. Ya reflexionaremos este aspecto en relación, por ejemplo, con algunas características de lo que en Lima se viene llamando (innecesariamente) como “intervención urbana callejera”, “teatro fronterizo”, “accionismo” y “performance”.

CONTINUARÁ

jueves, 3 de enero de 2013

XVII ETPA - Huancayo 2012

COMENTARIOS DE LOS ESPECTÁCULOS


BORRADOR 1
Madrugada del domingo 18 de noviembre de 2012[27].

C
uatro espectáculos: “Atemperados” de Hangar, factoría escénica de Lima (47’), “Así nació este tondero” de Cuarta pared de Piura (44’), “Sin palabras” de Pumaskalla de Chiclayo (67’) y “Don Dimas de la Tijereta” del TUNI de Lima (38’).

Primeras “digestiones” desde la crónica, más no desde la crítica, por más que esto devendrá en una crónica comentada.

Estamos trabajando con el siguiente esquema general[28]:
I) Plano de la expresión, en el sentido de relato, y
II) Plano del contenido, en el sentido de discurso.

Esta primera “digestión” sólo contemplará aquellos aspectos fenoménicos, es decir, “espectaculares” en el sentido de todos aquellos aspectos “que se ofrecen a la mirada”, a la “lectura” y a la “producción de sentido”; aspectos fenoménicos del “Plano de la expresión” como:
1. El espacio escénico
2. La fábula o argumento
3. El drama-ergon de la representación.

“Digestión” que entendemos como análisis, síntesis y sistematización de un conjunto de materiales que hemos recogido de los espectáculos mismos. Haciendo/señalando la salvedad de que cuanto se diga aún se encuentra en la condición de provisional.

Nos van a disculpar que no expliquemos (toda) la terminología pero 15’ son insuficientes. Sin embargo, es necesario decirles que así como los espectáculos de los teatreros prácticos están inmersos/atravesados por dos grandes problemas:
a) el carácter extra-literario que el teatro peruano y el teatro hecho en el Perú han asumido en los últimos 30 años, y.
b) las colisiones, préstamos y discrepancias entre un teatro moderno tradicional y otro teatro moderno experimental.

Así también, están atravesados por algunas polémicas históricas: el divertimento versus el didactismo, es decir, dónde ponemos el acento; las contextualizaciones locales/nacionales versus las contextualizaciones atemporales/universales, basadas en un canon temporal del “ayer”, del “no se sabe cuándo”, del “aquí y ahora”; en definir ¿cuál es el código fundamental de la expresión?, ¿la palabra, el movimiento físico, las acciones físicas, el movimiento emocional, el soporte musical, el objeto escenográfico?; y, dramaturgias sobre otros o dramaturgias sobre el yo del actor.

1. Así, “Atemperados” parte de una plantilla espacial tipo “U”, mientras que los otros tres espectáculos lo hacen desde la plantilla de la “sala a la italiana”. Ya explicaremos luego que la premisa espacial del primer espectáculo no implica necesariamente una decisión basada en un capricho arbitrario, sino que está ligada a los metamensajes del propio espectáculo.

Metamensaje es el mensaje dentro de otro mensaje. Para el análisis de los textos literarios recibe el nombre de “subtexto”, “contenido latente” para el psicoanálisis y está también en la segunda frase más conocida del filósofo canadiense Marshall McLuhan: “el medio es el mensaje” (la primera frase tiene que ver con aquello de “la aldea global”). Metamensajes que tienen que ver con: el acontecimiento teatral como experiencia, la necesidad de la cercanía durante la expectación, el barroco como medida de las cosas y la desnudez física y simbólica como develamiento.

Así mismo, también explicaremos luego que la decisión de apelar a la “sala a la italiana” responde, entre otras causas, al momento en que se encuentran los procesos de los otros tres “grupos”.

2. La fábula o argumento
Nuevamente el primer espectáculo se diferencia de los otros tres. Y aquí detengámonos un instante para señalar algunas características básicas:
a) ¿Qué significa la expresión “contar una historia”? Tal expresión ha pasado a ser aquella que implica “narrar” escénicamente un relato bajo el formato aristotélico de exposición, nudo y desenlace; formato en el cual se resuelve o no un conflicto central y otros secundarios. En esa medida, la fábula o argumento entendida como sucesión de acontecimientos se encuentra presente como estructura narrativa teatral en los cuatro espectáculos, por más que esa sucesión de acontecimientos no se base en el caso del primer espectáculo en un conflicto al modo aristotélico. Así, todos esos cuadros que rompen las leyes del tiempo/espacio se basan en un agón o lucha dramática caracterizados por la ausencia del otro, salvo, tal vez en esos momentos de la presencia de esa “mujer” mostrada por ese maniquí vestido. Mientras que en los casos del espectáculo de Piura aparezca como una “historia” dentro de otra “historia”,

(Alder Yauricasa Verástegui de Chaupimayo interviene para decir que eso se llama “técnica de la caja china”, y JA, el cronista comenta que eso no lo sabía y toma nota para no olvidarlo).

y en donde el agón se centra en el conflicto doble de las chicheras y las pitucas y de Guillermo Riofrío y Elsita…

(Aquí Juan Manuel García de Cuarta pared interviene para decir el nombre correcto: Inesita, de Inés…)

...e Inesita. En el caso del espectáculo de Chiclayo, aparezca entre este núcleo familiar de la señora, el hijo y el mayordomo, núcleo familiar enfrentado a las vicisitudes de la guerra interna pasada en un primer plano, y en un plano secundario, pero no menos importante, entre el amor del mayordomo hacia la señora y hacia el hijo de la señora. Y, en el caso de “Don Dimas…” aparezca en esa actitud maquiavélica de un viejo en pos de conseguir el amor de una muchacha.

b) ¿Cuántos tipos de desenlaces hemos visto?
Al parecer, no hay desenlace en el primer espectáculo. ¿Eso ya cataloga a la fábula dentro de la condición de fábula abierta?
En el caso del espectáculo de Piura habría que preguntarse si también es una fábula abierta, y de no serlo, si esos cuadros de la pareja que baila un tondero y esa declamación del poema a Sullana pretenden serlo. En el caso de Chiclayo, sospecho que sí hay desenlace: el núcleo familiar se rompe: el hijo muere, el mayordomo se va y la madre se aloca, por más que el último cuadro pretenda como mensaje final que no es así, porque los tres personajes vuelven a reproducir el cuadro de navidad. En el caso del TUNI, también sospecho que hay desenlace en la medida que el oficio de leguleyo lo salva a “Don Dimas”.

3. Sobre el drama-ergon de la representación
Por ahora diremos que usamos esta noción que es de Barba y que la entendemos como “el trabajo de las acciones”. Y por “acciones” aquí habría que entender no sólo las acciones físicas y las intencionalidades de los personajes, sino también como el uso de tal o cual efecto de luz, el uso de tal o cual partitura musical, la presencia y el uso de tal o cual objeto escenográfico, el uso de tal o cual color en el vestuario y el uso o no uso de la palabra. En esa medida, este drama-ergon termina constituyendo una serie de partituras.

Así:
a) en Hangar, hemos reconocido una partitura espacial que va del espacio más grande al espacio más pequeño, del adentro al afuera y que genera un constante traslado o mejor dicho reposicionamiento de los marcos, de los roles entre yo y mi reflejo a un doble nivel entre la escena y la platea, de los tiempos, de los espacios, de las presencias y ausencias; una partitura emocional; una partitura de resignificación; y, una partitura de “vida” escénica, que por ahora es ambigua, entre representación ficcional y representación de la memoria personal.
b) en Cuarta pared encontramos una partitura musical de raigambre popular, una partitura emocional, una partitura oral (popular), una partitura gestual, una partitura espacial en el sentido que señala la proxemia y la construcción de lugares a través del reacomodo de dos sillas.
c) en Pumaskalla encontramos una partitura temporal basada entre lo permanente (lo escenográfico) y lo movil (lo argumental); una partitura emocional basada en el melodrama latinoamericano y el leif motiv de las músicas y las canciones.
d) en el TUNI encontramos una partitura espacial resuelta de manera elemental.

Conclusiones (por ahora)
1) ”Atemperados” de Lima es un espectáculo incómodo, gótico, experimental.
2) ”Así nació este tondero” de Piura es un espectáculo de reafirmación local y popular en el sentido de costumbrista que se basa y se apoya eficazmente en la comedia de situación.
3) ”Sin palabras” de Chiclayo es un espectáculo que manipula las emociones y los sentimientos de los espectadores, pero a la vez es crítico y político.
4) ”Don Dimas…” de Lima es una comedia ligera con pinceladas de sátira que no termina de redondear su razón fundamental: ¿o se quiere golpear en un primer nivel a los “viejos verdes” o se quiere golpear al oficio leguleyo de los notarios?

(Aquí nuevamente Juan Manuel García de Cuarta pared interviene para precisar que “notario” es el antiguo nombre de los escribanos[29] que hoy son llamados abogados y comentar que él como abogado se siente aludido por el epíteto de “rata” que JA esgrime en contra de los abogados, pero JA, el cronista le señala que la crítica es a la profesión y no a la persona).

Entre los cuatro espectáculos establecen un panorama que, sospechamos designa el estado actual del teatro peruano de hoy. Hemos regresado a los años ‘60s en donde un experimentalismo personal convive con una comedia ligera y entre ellos luchan por establecer su propio espacio un teatro popular y un teatro dramático/melodramático. Más allá de recaer en el elogio acrítico de las diferencias, deberíamos preguntarnos ¿qué es lo que nos une? Descartando de la respuesta eso que ya viene demostrando el foro: el gusto y la pasión por el hacer teatro. Pregunta clave en estos tiempos de individualismos, de globalización y de intercomunicación virtual. Gracias.

[En algún momento de la lectura que no consignamos, Roger Sáenz de Hangar, factoría escénica la interrumpe porque tiene que ir a tomar su ómnibus hacia Lima y luego manifiesta que se siente insatisfecho porque no ha escuchado la crítica que esperaba. Eduardo Valentín le contesta que según lo acordado con JA, éste ha cumplido con hacer una crónica de los espectáculos: Ya comentaremos en la crónica aparte este “incidente”, pues, lo entendemos como síntoma de un problema mayor: los teatreros prácticos todavía no entienden las especificidades de los teatreros teóricos[30]].


JA
El cronista
(Transcripción terminada: 07 de diciembre de 2012)



Leer más en crónica aparte






[27] Escrito entre las 3 y las 7 de la mañana del domingo 18 de noviembre.

[28] El esquema que vamos a emplear responde en lo formal a ese formato que por ahora estamos copiando de google libros: vista previa restringida, y que a nivel del contenido responde al mismo esquema que empleamos en la crónica de “El cuy y el zorro” del grupo Puckkay Pacha [espectáculo presentado en la XIII Muestra Regional Lima-Callao de este año].

[29] Ricardo Palma (1833-1919) presenta a “Don Dimas” como “escribano de número de la Real Audiencia” de Lima [Cf. Ricardo Palma. Tradiciones peruanas, Tomo I, División Editorial del diario La República, Universidad Ricardo Palma, Lima, p. 10].

[30] El reconocimiento de la existencia de teatreros prácticos y teatreros teóricos es un tema de la ponencia de JA [Cf. Foro del lunes 19].

CONTINUARÁ

miércoles, 2 de enero de 2013

XVII ETPA

INFORMES[1] del XVII ETPA
Huancayo[2], del 15 al 19 de noviembre de 2012
PLAN

Organiza: Grupo Barricada teatro de Huancayo – Perú, Municipalidad Provincial y Casa de la Juventud y de la Cultura de Huancayo[3]
Auditorios del Colegio “Andino” y Municipalidad de Huancayo
Grupos invitados: “Hangar, factoría escénica” (Lima) – “Cuarta Pared” (Piura) – “Pumaskalla” (Lambayeque) – “TUNI” (Lima) – “Antares” (Ayacucho) – “Chaupimayo” (Huancavelica) – “Cuatrotablas” (Lima) – Luz Marina Rojas, actriz-bailarina de danza balinesa (Colombia)[4]
Entrada: 5 soles adultos, 3 soles niños
Cronista: Juan Ayala (Revista El Zahorí - Lima)
Recopilación fotográfica: Aurelio Miní (Revista El Zahorí - Lima)

S
i, por ejemplo, la investigadora cubana Magaly Muguercia[5] empieza su informe sobre el Festival Camaguey ‘86[6] titulado “Veinte días, noche a noche” con el siguiente párrafo (estadístico):

Festival Camaguey ’86. Diecinueve puestas en escena, todas posteriores a enero de 1984. Nueve obras de autores cubanos contemporáneos. Una cubana del siglo XIX y otra de los años 50. Un Shakespeare, un Goldoni, dos Lorca. Un estreno del soviético Guelman.

Entonces nosotros también vamos a empezar con un párrafo similar, por más que luego llevaremos nuestro informe más allá de la mera estadística, pues sospechamos que el informe de Muguercia contiene ―en cierto sentido― aquello que, por ejemplo, en el 2008 el académico argentino Jorge Dubatti (Buenos Aires-Argentina, 1963) definirá como cartografía teatral[7], es decir, como la tarea de re-pensar las prácticas escénicas desde y por la elaboración de “mapas teatrales” en base a la conjunción ―en (amplias) líneas temáticas― de la estadística y de la producción de sentido. En esa medida e independientemente de todo lo dicho ese párrafo del informe de Muguercia no sólo sintetiza el Festival de Camaguey del año 1986, sino fundamentalmente indica que va a re-pensarlo desde y por los espectáculos [es decir, su enfoque se inscribe dentro de la perspectiva teatrológica, en un momento en que antes de la noción en sí misma de la teatrología ya se empezaba a asumirla desde ciertas prácticas de escritura post-escénica[8]].

Así pues, para dar cuenta de los “mapas” del XVII ETPA 2012 abordaremos los siguientes eventos (temáticos): 0) La recepción a las agrupaciones por parte de Eduardo Valentín, Director de la Casa de la Juventud y de la Cultura y de Barricada teatro de Huancayo [Cf. Anexo 4]; 1) el espacio (extra-oficial y arbitrario) de conversación sobre los procesos del teatro peruano de los últimos 40 años en y durante el tiempo de la alimentación: Desayunos, almuerzos y cenas en el primer piso (o nivel) de la Casa de la Juventud y de la Cultura de Huancayo [Cf. Anexo 4a]; 2) el Pasacalle inaugural, Jueves 15 por la tarde [Cf. Anexo 5]; 3) los (03) Foros, Mañanas del Sábado 17, Domingo 18 y Lunes 19 en la Casa de la Juventud y de la Cultura de Huancayo [Cf. Anexo 6] en donde cada agrupación leyó/manifestó una ponencia que debió ser comentada por una Mesa de Cronistas conformada por Mary Soto y Juan Ayala de Lima, y Sandro Bossio de Huancayo[9]; 4) las (05) Noches de espectáculos, Jueves 15 Programa especial: Orquesta Sinfónica Juvenil y Coro en la Catedral de Huancayo [Cf. Anexo 7a], Viernes 16: Hangar factoría escénica de Lima con “Atemperados” y Cuarta Pared de Piura con “Así nació este tondero” en el Auditorio del Colegio Andino [Cf. Anexo 7b], Sábado 17: Pumaskalla de Chiclayo con “Sin palabras” y TUNI de Lima con “Dimas de la Tijereta” en el Auditorio de la Municipal de Huancayo [Cf. Anexo 7c], Domingo 18: Antares de Ayacucho con “Conflicto” y Chaupimayo de Huancavelica con Esencia en el Auditorio de la Municipal de Huancayo [Cf. Anexo 7d], y, Lunes 19: Cuatrotablas de Lima con “La nave de la memoria” y la actriz colombiana Luz Marina Rojas haciendo la demostración de una danza milenaria de Bali, en el Auditorio de a Municipal de Huancayo [Cf. Anexo 7e]; 5) los (02) Reconocimientos (públicos): a Mario Delgado, director de Cuatrotablas en el despacho del Alcalde de Huancayo, el Lunes 19,  4 pm. [Cf. Anexo 8a] y a Juan Ayala como Cronista oficial, el lunes 19, en el Auditorio de a Municipal de Huancayo [Cf. Anexo 8b]]; y, 6) la clausura con la Entrega de los Certificados de asistencia, lunes 19, en el Auditorio de la Municipal de Huancayo [Anexo 9].

         Esperamos que al final de la lectura de estos informes, el lector, no sólo haya alcanzado una perspectiva más concreta de lo que fue el XVII ETPA, sino pueda seguir recorriéndolo a través de una serie de “mapas”.

JA
El cronista
(Transcripción terminada: Noviembre 26 de 2012)



Notas


[1] Estamos usando la definición que el Diccionario de Autoridades de la Real Academia de la Lengua (RAE) señala para la palabra “Informes” en plural y que a la letra dice:
Llaman los Astrónomos a aquellas estrellas que están entre algunas constelaciones ó asterismos, sin estar incluidas en ninguno de ellos. Lat. Stella informes.
(NTLLE, 1734, p. 268; las negritas no aparecen en el original; Consulta: sábado 24 Noviembre 2012)
En ese sentido, no es un capricho ni mucho menos una arbitrariedad el hecho de que apelemos a esta palabra que en su acepción cuarta alude a lo que no tiene “forma” ni “figura” [Cf. ob. cit., p. 268]. Pretendemos, por lo tanto, los siguientes objetivos fundamentales: 1) ubicar al ETPA en la relación en general de Lima/Provincias y en la relación en particular de Eventos hechos en Lima/eventos hechos en provincia, pues nos resulta muy precisa la idea de que algo puede además “suceder” sin que eso implique “estar incluido” en un panorama más vasto [al parecer, esta idea corresponde precisamente a esas históricas luchas ―en muchos ámbitos― que las periferias regionalistas no-limeñas han tenido que entablar en contra de ese centralismo limeño que todo lo mide y cataloga desde la (formalidad y el contenido) propios de Lima, resumidos en la (infame) frase de Valdelomar (1888-1919): “el Perú es Lima…”, y ante la cual se han enfrentado ―entre otros tantos ejemplos― el ensayo “Regionalismo y centralismo”, como parte de los “7 ensayos de interpretación de la realidad peruana” de Mariátegui (1894-1930) y “Garabombo, el invisible”, balada 2 de “La Guerra callada” de Manuel Scorza Torres (1928-1983)]; y, 2) redactar no un solo informe, sino una serie de informes que den cuenta de una manera variada y compleja de lo sucedido en este XVII ETPA [en todo caso, “informes” porque recusamos ese uso simplón que se viene haciendo de la sumilla para dar cuenta de eventos que ya en sí mismos son complejos y por lo tanto necesitan de otro formato: el de crónica comentada nos parece muy pertinente]. Por otro lado, nos resulta irónico y desafiante el hecho de que esta palabra (“informes”) pertenezca a la jerga de una ciencia como la Astronomía [¿qué mejor para hacer crítica de esos egos sobre-exaltados propios de un romanticismo burgués tardío, de esas ínfulas de “estrellas” en el sentido (aculturado) de divismo y esos narcisismos supérstites de muchos teatreros que están obnubilados por aquello que implica que “el medio es el mensaje” y que todo debe girar desde y sobre ellos…?].

[2] A la ciudad de Huancayo se le conoce como la incontrastable, palabra que la edición de 1970 del Diccionario usual de la RAE define como “que no se puede vencer o conquistar” (primera acepción), “que no puede impugnarse con argumentos ni razones sólidas” (segunda acepción) y “que no se deja reducir o convencer” (tercera acepción o lenguaje figurado) [Cf. ob. cit., p. 738]. Al parecer, mucho tiene que ver con el uso de la palabra incontrastable el hecho de que en el proceso de la Independencia del Perú esta se declaró, por ejemplo, en Huancayo el 20 de noviembre de 1820 producto de la presencia de la columna del general argentino Álvarez de Arenales enviada por San Martín desde Huaura; a esta declaración de independencia le sucederán luego una serie de batallas, una de ellas ―y tal vez la más decisiva― fue la victoria de Azapampa el 29 de diciembre de ese año en donde participaron más de 5 mil comuneros huancas, muchos de los cuales ofrendaron sus vidas. Al respecto, Sandro Bossio dice: “Se quemó gran parte de la ciudad, y surgió una nueva ciudad. Se impuso un nombre de incontrastable”, que él interpreta como que la ciudad “se quedó ‘sin contraste’, bella” (Cf. Anexo 01). Por otro lado, la fuente (filológica) que el propio Bossio cita y que entendemos alude al Diccionario usual de la RAE está equivocada en la fecha de edición: no existe un Diccionario usual de 1968, en todo caso lo que sí existe es el Diccionario de 1970 [Cf NTLLE]. Por otro lado, sobre la raíz quecha de la misma palabra “Huancayo”, citamos a Wikipedia: 
La voz wankayuq se compone de la raíz wanka (‘piedra’)3 y el sufijo derivativo -yuq (‘el que tiene’), morfema común en otras toponimias del Valle del Mantaro. En ese sentido, una traducción del nombre sería «El lugar de la piedra». Esta teoría se acompaña con una tradición oral de dicha ciudad que señalaba que en la locación del actual Parque Huamanmarca, existía en los inicios de la población una piedra ovalada de considerables dimensiones. Actualmente no existe dicha roca ni indicios de su emplazamiento. Según otras teorías se afirma que el nombre originario de Huancayo era "Wuancamayo" por las dos voces quechuas "wanka" (piedra) y "mayu" (río).
Nota 3: "Reseña histórica". Corporación Karroba. com S.A.C. (2008). Consultado el 24/08/08; las negritas no aparecen en el original ["Reseña histórica" corresponde al portal huancayoperu] 
En todo caso, hay una placa en el foyer del Auditorio de la Municipalidad Provincial que da cuenta de la raíz quechua de Huancayo [Cf. Anexo 03].

[3] El XVII ETPA fue parte de la semana de celebraciones por el 148 Aniversario de la creación política de la Provincia de Huancayo.

[4] Hemos colocado la relación de las agrupaciones participantes en función del orden en que estas se presentaron. Obviamente el orden que aparece en el afiche oficial es otro [ya señalaremos en su momento algunas explicaciones al respecto].

[5] Cito lo que el portal argentino Alternativa teatral consigna sobre Magaly Muguercia:
Investigadora teatral y ensayista cubana. Entre sus libros se encuentran “El teatro cubano en vísperas de la Revolución”, “Teatro y utopía” y “El escándalo de la actuación”. Ha impartido cursos en varios países latinoamericanos y en los Estados Unidos. Fue directora de la revista Conjunto y del departamento de Teatro de la Casa de las Américas. Recibió en 1992 el premio Ollantay, otorgado por el CELCIT por sus investigaciones sobre teatro latinoamericano y fue becada por el ISTA (Dinamarca) entre otros premios y reconocimientos internacionales. En los últimos años sus estudios exploran la relación entre performance y vida social.
(Consulta: Domingo, 25 noviembre 2012)
Investigadora, ensayista y docente cubana. Autora, entre otros, de los libros Teatro y utopía, el cuerpo cubano, Teatro, performance y política, TEatro latinoamericano del siglo XX, Primera modernidad. Se especializa en teatro latinoamericano y en estudios de la performance. Sus ensayos se han publicado en numerosas revistas especializadas en el mundo. Actualmente se desempeña como docente en el Departamento de teatro de la Universidad de Chile y en la Escuela de Teatro de la Pontificia Universidad Católica de ese país. Fue directora del Departamento de teatro latinoamericano de la Casa de las Américas y de la revista Conjunto. Ha impartido cursos y talleres en numerosos países latinoamericanos. Ganadora del Premio Ollantay, del CELCIT, como investigadora; beca del ISTA (International School of Theatre Anthropology). Ganadora en Chile de la beca FONDART 2010 de Investigación y del FONDECYT Regular de Investigación, 2011. 
(CELCIT, Curso a distancia de marzo a junio del 2013: Teatro Latinoamericano del Siglo XX; Consulta: 13 de Diciembre 2012)

[6] Cf. revista Conjunto, nº 72, p. 23

[7] La cartografía teatral: Cf. nota nº 13 de Las cuestiones previas (del Informe al XVII ETPA, Huancayo 2012): http://etpahuancayo.blogspot.com/;  (Consulta: Lunes 26 Noviembre de 2012)

[8] Cuando Dubatti se pregunta si sólo escribe el autor dramático y llega a la conclusión que no es así, ya está sentando las bases para reconocer luego que hay tres tipos de prácticas de escritura: la pre-escénica que es propia del autor dramático, mal llamado en nuestro medio como “dramaturgo”; la propiamente escénica que es responsabilidad de la dupla actores/director y la pos-escénica que, no sólo implica la re-escritura del espectáculo como dice Dubatti, sino que también genera o bien el texto del cronista, el texto del crítico y el texto del investigador, como decimos nosotros [Cf. Jorge Dubatti, Dramaturgia(s) y ampliación del concepto de texto dramático: una conquista epistemológica de la teatrología, en revista digital dramateatro, nº XXII, setiembre-diciembre de 2007; y, Juan Ayala, Ponencia La crónica teatral, XVII ETPA, Huancayo, 2012].

[9] Ese fue el diseño del evento. En la práctica sólo hubo un cronista. Del por qué de las ausencias de Mary Soto y Sandro Bossio, no tenemos mayor información.

CONTINUARÁ

domingo, 30 de diciembre de 2012

XVII ETPA Huancayo 2012

¡Tarea cumplida!
El jueves 27 de diciembre terminamos los informes que dan cuenta de las diversas tareas de este evento (anual) organizado por el grupo Barricada teatro de Huancayo del 15 al 20 de noviembre pasado. Se compone de 131 páginas y 26,185 palabras en formato word, que dan cuenta de cinco tipos de actividades distintas (un pasacalle inaugural, cinco noches de espectáculos, tres foros, dos reconocimientos públicos y una ceremonia de clausura); actividades que se expresan en 17 crónicas comentadas que son acompañadas de una serie de anexos informativos y fotográficos y de 74 notas a pie de página. ¡El que tenga ojos, interés y paciencia que las lea! 

Esta aparente desmedida tiene una explicación, por lo menos desde nuestro lado: queremos imponer otro modelo y otro método de trabajo. En ese sentido, donde otros suelen hacer informes (apurados) que resultan siendo conciliadores y escuetos, nosotros proponemos --a contracorriente-- un modelo dilatado, crítico y pródigo, en muchos sentidos. Total, aún controlamos qué hacer con nuestro tiempo...

En esa medida, estamos colgando parte de esa 17 crónicas.

Los Editores
Revista El Zahorí
Diciembre 30 de 2012

jueves, 6 de diciembre de 2012

Sobre el Premio Cultura 2012

¿Qué premia Lima en realidad?
Haciendo un esfuerzo ―relativamente fácil― por ver “más allá de lo evidente”, en el caso de la Asociación Cultural “Arenas y esteras” de Villa El Salvador, el Ministerio de Cultura y Petroperú ―en realidad, la Lima oficial― premian dos cosas:

1) Se premia a un grupo limeño y con ello se vuelve a reafirmar la infame frase de A. Valdelomar (1888-1919): “El Perú es Lima, Lima es el Jirón de la Unión, el Jirón de la Unión es el Palais Concert; y el Palais Concert soy yo”.[1]
En ese sentido, alineándonos con la crítica del destituido Christian Wiener no podemos dejar de hacer algunas preguntas incómodas: 
a) ¿Es que para los Jurados Beatriz Merino, Víctor Vich, Olga Shimasaki, Felipe Portocarrero, Fabiola León Velarde, Brijaldo Orbegozo y Roxana Villanueva fuera de esa Lima (oficial y oficiosa)― no hay agrupación alguna que se merezca el premio?, e incluso ¿dentro de esa otra Lima no oficial ni mucho menos oficiosa no hay agrupación alguna que se merezca el premio?; b) ¿es que nada se puede hacer contra “el mal endémico en el país (que) es el amiguismo” que propicia y mantiene un manejo burocrático-institucional que se expresa en que “Los concursos y los dineros […] se repartía […] entre los mismos, el mismo círculo”, tal como lo denuncia C. Wiener?; c) ¿sería necesario investigar qué amigos de “Arenas y Esteras” propusieron a éstos a los amigos que tenían entre los jurados?, ya que ¿estamos reeditando ―en la realidad― una nueva versión de aquél personajillo que se hacía llamar el “Dr. Chantada” en aquel sketch cómico de “Risas y Salsa” de los años ‘80s?

2) Se premia la cundería limeña[2], es decir, la viveza, la maña, el “atraso”, el “todo vale”. Nos resulta patético el Premio logrado por “Arenas y esteras”: Premio Nacional de Cultura 2012 en la categoría “Buenas prácticas culturales”. Que una agrupación que sin escrúpulo alguno fraguó en octubre del año pasado una “licitación” que ya había conseguido por debajo de la mesa [Cf. denuncia de Cirqueando: mensaje nº 59219 de peruteatro yahoogroup] termine adjudicándose el premio “Buenas prácticas culturales” nos suena a cachita y a “joda”, pero no nos sorprende en absoluto.
Y decimos bien, porque debajo de todo esto hay tres cuestiones de fondo, a saber: a) En lo que queda de la otrora “izquierda”, ya no hay ética (socialista), ahora hay pragmatismo comodón y pillería que “pasa piola” con un discurso retórico y ecléctico; b) aún el “estado” (peruano) se sigue articulando “con una pequeña ayuda de mis amigos” y no con políticas culturales integrales y sobre todo nacionales; y, c) hace poco fueron los tres vivazos del Programa Cultura Viva Comunitaria: Temoche (“Yawar”), Maraví (“Waytay”) y Rodríguez (“La Gran Marcha de los Muñecones”), ahora es “Arenas y Esteras”, mañana será otra agrupación: coincidimos con Wiener en que el mal endémico es ese amiguismo que es expresión, finalmente, de la supervivencia de un rezago: el patrimonialismo feudal[3]

Por último, queremos dejar en claro que no esperamos ni queremos nada de la administración de Peirano, así como en su momento no esperamos ni le pedimos nada tampoco a la administración de nuestra prima (lejana) Susana Baca y así como no esperaremos ni pediremos nada al que le suceda a Peirano: ¡estamos por el camino independiente y alternativo, con todo el costo social y personal que eso implica!

Lima, diciembre 06 de 2012
Juan Ayala – Aurelio Miní
Editores
Revista El Zahorí





[2] Fernando Montenegro en su diccionario Quimba, fa, malambo, ñeque, Afronegrismos en el Perú señala la propia descripción que Clemente Palma hace sobre el cunda criollo o limeño:
Hombre vivo, despierto, ingenioso y rápido para cambiar procedimientos y mañas que sirvan a sus intereses y desenvolverlos con astucia y sin escrúpulos, valiéndose de la adulación, la insidia, la exitación(sic) y la explotación de los lados flacos de la persona, a fin de conducirlo a donde uno desea.
Las cunderías son todas las artimañas más o menos ingeniosas empleadas para envolver con ellas no solo a los candorosos sino aun a los avisados (Corrales, Juan Apapaucio. 1938 (Seudónimo de Clemente Palma). Crónicas Político Doméstico-Taurinas, Lima, Compañía de Impresiones y Publicidad)
(Ob. cit., p. 93-94)

[3]El Estado Patrimonial significa que cada individuo que ocupa un cargo político utiliza los recursos que le da el Estado para beneficio propio y de su familia o grupo de allegados. Esto en el Perú es algo que sigue siendo moneda corriente.

http://marcayuq.wordpress.com/2006/12/29/el-estado-patrimonial-no-estaba-muerto-siempre-estuvo-de-parranda/ ;

Cf. Edwin Tapia Frontanilla. El Estado como supervivencia del patrimonialismo feudal

http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2011/0424/noticias.php?id=8659 ;

Fernando de Trazegnies Granda. ESPÍRITU DE MODERNIDAD Y SUPERVIVENCIAS FEUDALES EN LA CONQUISTA ESPAÑOLA DE AMÉRICA
Estando ya en la “cuenta regresiva” para una celebración previsiblemente “apoteósica” del “Bicentenario de la Independencia”, habría que dejar de lado nuestra autocomplacencia habitual y reemplazarla por un sano escepticismo que nos permita hacernos preguntas mucho más pertinentes como ¿qué tan “modernos” somos? o si, en último término, ¿somos ―en general― “modernos”? (Aurelio Miní)